Advertisement

Todos los alquileres vacacionales son diferentes, en eso estamos de acuerdo. Pero a parte de esa magia especial que cada uno de ellos desprende, hay algo más que los define: el tipo de vacaciones por las que los huéspedes los reservan. Promocionar una propiedad y tener éxito no solo trata de anunciarla al tuntún; hay que saber a quién, cómo y cuándo hacerlo, para que tu campaña sea más efectiva.

¿Nunca has pensado en dirigirte a una audiencia más específica? En la mayoría de las ocasiones, el tipo de huéspedes que atraes puede ser tan valioso como la cantidad de reservas que recibes, pues estos podrían repetir en el futuro y quedarse de nuevo en tu propiedad, o quizás simplemente estén buscando justo lo que tú quieres y puedes ofrecerles.

Si tu casa de vacaciones pertenece al sector del turismo de playa o de montaña, te será de mucha ayuda encontrar a esa porción de audiencia que te está buscando, y dirigirte a ella. ¿Cómo puedes hacerlo y no fracasar en el intento? Con estos sencillos (sí, son sencillos, todo es ponerse) pasos.

Define tu propiedad

No es lo mismo una cabaña que una torre, y una granja no evoca la misma imagen en la mente de los huéspedes que un chalé. Que no te dé miedo ser específico; te será más beneficioso a la hora de definir tu propiedad y presentarla a tus posibles clientes. ¿Tu alquiler es pequeño, compacto y de construcción rústica? Seguramente tengas una cabaña. ¿Es una imponente casa de piedra? Puedes llamarla torre. ¿Tienes varias propiedades con la misma distribución? Entonces, probablemente cuentes con apartamentos.

Y así hasta el infinito. ¡Pero vigila! El significado de estas palabras varía según el lugar de origen del huésped, o si no mira el ejemplo de los bungalows; para nosotros es más parecido a una cabaña, pero fuera de España puede referirse más bien a una casa adosada.

Considera todas las características de tu zona

Esta era obvia, pues en este artículo estamos principalmente diferenciando las propiedades de playa y las de montaña. Pero con este punto nos referimos al tipo de actividades que se pueden llevar a cabo en tu entorno; que podrás promocionar junto con tu propiedad.

¿Estás a pie de playa? ¿En el casco antiguo de algún pueblecito costero? ¿Estás cerca de alguna montaña? ¿En medio de algún bosque? Además de hacerte estas preguntas, también tienes que pensar en cómo pueden pasar el tiempo tus huéspedes: jugando en el campo de golf cercano a tu apartamento, haciendo senderismo o excursiones en bicicleta por la montaña que tienes nada más salir de tu propiedad, esquiando o pasándolo pipa haciendo deportes de aventura con la familia. Tendrás que investigar exhaustivamente tu zona para saber qué puede ofrecer.

Elige una temática

Ahora que sabes lo que tu zona puede ofrecer y, por lo tanto, conoces los motivos por los cuales tus posibles huéspedes están buscando un alquiler vacacional en tu área, es momento de elegir una temática para tu alquiler vacacional rural o de playa. Esto definirá mejor tu estrategia de marketing (de la que hablaremos más detenidamente en el siguiente punto). Además, te incluirá en la lista de las temáticas que sean tendencia, lista que ha crecido en los últimos años y en la que se incluyen: vacaciones de lujo, vacaciones con mascotas, vacaciones para huéspedes con problemas de movilidad, vacaciones familiares, lunas de miel, vacaciones para la comunidad LGTBI, vacaciones de aventura…¡Incluso puedes basarte en los eventos importantes que se celebren cerca de tu área (festivales de música o de cine, partidos de fútbol, etc.)!

Hay muchísimas temáticas; encuentra la que te defina a ti y a tu propiedad.

Haz un plan de marketing específico para tu audiencia específica

Porque no es lo mismo dirigirse a aquellos viajeros que quieren pasarse el día en la playa que a los que les gustan los deportes de aventura en la montaña, tienes que promocionar tu propiedad de manera que aquella porción específica de huéspedes sepa que tienes todo lo que necesita. Esto va desde dar una imagen de un determinado estilo de vida al modo en que debes escribir las descripciones de tu propiedad.

Crea un perfil de huésped

Cuando la gente decide dar el paso e irse de vacaciones, suele tener una idea clara de lo que busca, y elegirá un lugar para quedarse que entre en esa idea. Hay muchos tipos de huésped con los que te vas a encontrar, pero estos tres serán los más comunes en tu caso, así que más vale que te familiarices con ellos:

Huéspedes que buscan una ganga. Que esto no te haga recular; puedes llegar a estos huéspedes y tener una propiedad de calidad sin perder dinero. ¿Cómo? Por ejemplo, ofreciendo descuentos a algunos colectivos (aquellos que puedan estar interesados en ir de vacaciones en tu zona), para que luego el boca a boca entre los individuos de este colectivo haga el resto y te dé más reservas.

Huéspedes que quieren entender y explorar tu zona. A estos les tendrás que dedicar más tiempo, puesto que querrán recomendaciones acerca de las actividades, los eventos, lugares con buena comida, etc. Buscarán una relación con el anfitrión más directa y, seguramente, serán los más propensos a dejarte una buena y exhaustiva opinión sobre su estancia (que otros huéspedes podrán ver).

Huéspedes que priorizan la practicidad. En el turismo de montaña o de sol y playa, que los alquileres vacacionales estén cerca o lejos del mayor punto de interés que motiva a los huéspedes, es de lo más importante. Si estás a diez minutos de la playa, hay que decirlo. Si tu alquiler está cerca de un área de restaurantes y bares, también. Y si está en un lugar remoto del bosque, tienes que hacer todo lo posible para que tus huéspedes dispongan de todo lo que puedan necesitar durante su estancia.

Una vez sepas en cuál (o cuáles) de estos tres sacos puedes meter a tu huésped ideal, tendrás que pasar a la segunda fase: pensar más específicamente en sus necesidades, gustos y deseos.

Si tu alquiler vacacional está en la playa, puede que te interese decorar tu propiedad con estilo y colores náuticos para darle esa magia costera, o quizás sea buena idea hacer del espacio de la entrada una especie de solarium, o una zona de barbacoa. Puede que sea práctico preparar una zona en la que los huéspedes puedan quitarse la arena de los pies y la sal del cuerpo justo antes de entrar en la casa. Piensa en sus necesidades poniéndote en su piel e imaginándote que eres tú el que se va de vacaciones a tu propiedad.

Por otro lado, si tienes un alquiler turístico rural, recibirás a huéspedes que estén interesados en entornos naturales de ensueño y una buena gastronomía local. Estos querrán disfrutar de la naturaleza, así que puede que les guste que hayas invertido en un telescopio para ver las estrellas en un cielo menos contaminado, o en esa casita de madera perfecta para que los niños jueguen. También querrán saber de lugares en los que probar la mejor comida local, cocinada por gente que lleva años en el oficio.

¿Dónde puedes anunciarte?

Promociona tu propiedad en páginas web de anuncios más específicas y, obviamente, en tu página web propia. Hay miles de páginas de anuncios para alquileres vacacionales que quieren dirigirse a un público más específico, aunque la mejor manera de promocionar tu alquiler tal y como tu quieres, sin reglas ni límites, es teniendo una página web propia. En Lodgify te lo ponemos muy fácil con nuestro software para propietarios, sin conocimientos previos requeridos y con la posibilidad de probarlo gratuitamente durante 14 días. Al querer que tu propiedad tenga personalidad propia, igual que los huéspedes que puedan estar buscándola, nuestra recomendación es que cuentes con una página web para tu alquiler vacacional para que, a la hora de describirlo y añadir todas las informaciones, no tengas ninguna restricción, además de poder diseñar el aspecto de la página con el objetivo de que sea atractiva para aquellos huéspedes a los que quieres atraer.

Elementos que te aconsejamos que añadas a tu alquiler vacacional

Por último, vamos a hablar de los esenciales físicos, elementos y objetos con los que tu propiedad debería contar, más allá de la promoción. En época de vacaciones los huéspedes tendrán tiempo libre y muchas horas que llenar, estén donde estén, así que elementos como un televisor y juegos de mesa o de cartas siempre son necesarios (sobretodo el televisor, aunque los huéspedes quieran desconectar). Sobre las cosas más específicas, tendrás que darle vueltas a esa cabecita, aunque nosotros te recomendamos algunas:

En caso de alquileres vacacionales en la playa

– Teniendo en cuenta que tu temporada alta será el verano y, en general, las estaciones de clima cálido, querrás contar con aire acondicionado o, como mínimo, sistemas de ventilación.

– Si tienes un poco de margen en la entrada, ya hemos dicho que sería buena idea añadir alguna manera en la que los huéspedes puedan limpiarse la arena de los pies.

– Ganarás muchos puntos si además les ofreces toallas para ir a la playa o a la piscina y chanclas de un solo uso, por si hay alguien que se las ha olvidado.

– Un detalle bonito siempre puede ser proporcionarles opciones de lectura para los ratos bajo el sol: revistas actualizadas o incluso libros cortos tanto en castellano como en inglés (¡o si puedes en otros idiomas, dependiendo del perfil de tus huéspedes!).

– Unas bolsas de plástico duro reusables y con asas pueden ir muy bien para transportar los bañadores mojados de un lado al otro, sin que empapen todo lo que toquen.

– Y puede que suene a tontería, pero dejar un par de botellas de agua grandes en la nevera será lo que hará que tus huéspedes se enamoren de ti cuando lleguen sedientos y achicharrados a tu apartamento.

En caso de alquileres vacacionales en la montaña

– Como el turismo rural suele ser más popular en otoño o los meses más bien fríos, será de gran ayuda que proporciones a tus huéspedes paraguas y/o chubasqueros, para que el mal tiempo no les agüe la fiesta.

– Las linternas y cerillas nunca están de más.

– Las mantas extra para el sofá o las camas siempre son bien recibidas, pero asegúrate de que no las tienes en el armario mucho tiempo, porque no hay nada que quede peor que una manta con olor a humedad o rancio.

– Piensa en todos esos esenciales que los huéspedes no traerán, y que no encontrarán cerca de tu casa si es que esta está aislada: cápsulas de café y máquina de café, algunos sobres de té o infusión, mermeladas y mantequilla para el desayuno, etc.

– Estando en la montaña, es importante que des a tus huéspedes opciones para realizar actividades y así llevarse un buen recuerdo de su experiencia en general. Deja unos cuantos folletos con posibles actividades en alguna mesita que sea fácil de ver nada más entrar en el alquiler vacacional.

Así que ya sabes, reflexiona acerca de estas cuestiones y recuerda; tu alquiler vacacional es único en muchos sentidos, ¡tienes que aprovecharlo!

¿Qué te ha parecido este artículo?

Turismo rural o de sol y playa: adapta tu alquiler según tu zona
Sé el primero en comentar

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

¿Preparado para conseguir más reservas?

Sin tarifas de instalación, sin detalles de tarjetas de crédito, sin obligaciones. Prueba Lodgify de manera gratuita durante 14 días.