Leyendo:
Madrid, pisos turísticos y una final de Champions, ¿qué pasó?

Madrid, pisos turísticos y una final de Champions, ¿qué pasó?

No es ningún secreto que los eventos deportivos mueven masas (y masas internacionales), y el final de la Champions League, celebrada el 1 de junio de 2019 en el estadio Wanda Metropolitano, no iba a ser diferente.

Con el partido entre los equipos de Liverpool y Tottenham, la ciudad de Madrid y alrededores esperaba recibir a más de 100.000 visitantes, cuyo impacto económico se estimaba en 62,5 millones de euros (para las aerolíneas, los hoteles y otros alojamientos, los restaurantes, los bares, etc.). También se esperaba que los alquileres turísticos se beneficiaran de ello, pero con la aprobación del Plan Especial de Hospedaje en Madrid, podía ser un tanto difícil.

El Plan Especial de Hospedaje, aprobado por el Ayuntamiento de Madrid el pasado marzo, dividía la ciudad en tres anillos (de más a menos alejado del centro de la ciudad), cuyos distritos estarían sujetos a reglas como la necesidad de contar con una entrada independiente para los huéspedes, el requerimiento de la aprobación municipal en algunos casos y la obligación de ofrecer una recepción en otros.

A pesar de contar con estos requisitos tan difíciles de cumplir (y tan polémicos entre algunas organizaciones y plataformas del sector), en el mes previo al final de la Champions en Madrid brotaron un total de 4.500 alquileres turísticos más. Es decir, que la oferta se multiplicó por diez. Veamos qué sucedió exactamente y qué implicaciones tuvo esta crecida tan espectacular.

El efecto del final de Champions League en los alquileres turísticos de Madrid

Los números empezaron a crecer, tanto en cantidad como en precio a partir del mes de febrero de 2019, y el distrito cuyos alquileres turísticos recibieron más reservas fue Ciudad Universitaria (¡en pleno centro!), y Ópera, Prosperidad-El Viso, San Isidro y Las Tablas, en menor medida. Fuera de la capital, Alcalá de Henares y Torrejón de Ardoz fueron los destinos favoritos.

Aumento gradual de la oferta

Según datos que la empresa Transparent Inteligence compartió con el medio El País, en la ciudad de Madrid nacieron 1.539 alquileres turísticos en febrero, 1.514 más en marzo y 1.156 más en abril. En principio, estas cifras son consideradas estables. La sorpresa fue cuando en mayo vieron la luz nada más y nada menos que 5.570 nuevos alquileres turísticos, estando 4.488 de estos en pleno centro de la ciudad.

¿Qué pasó finalmente? Se alojaron a 32.000 huéspedes el fin de semana de la Champions League, 4 de cada 5 alquileres turísticos se alquilaron el día del partido y el nivel de ocupación era del 94% diez días antes del evento.

Precios disparados

La tarifa media de los alquileres turísticos para el fin de semana del evento fue subiendo a medida que lo hacía la oferta, siendo de 629€ en febrero, de 1.330€ el 4 de mayo y de 1.924€ el 12 de mayo. Solo en el distrito de Wanda, donde se celebró el partido, el precio pasó a ser un 1.150% mayor de lo normal.

Pero no solo los alquileres turísticos aprovecharon esta ola de viajeros. El precio de las habitaciones de hotel también subió, oscilando entre los 400€ y los 1.200€.

Tipo de alquiler turístico

El tipo de propiedad que se anunció más durante ese fin de semana fueron las habitaciones en casas compartidas, más que las casas enteras. Es decir, habitaciones privadas en la residencia de los propietarios. Por el perfil de viajero que suponía un evento como el final de la Champions League (grupos grandes de amigos), los propietarios debieron decidir no alquilar casas enteras sin vigilancia, por la posibilidad de haber celebraciones descontroladas y problemas que, en algunas ocasiones, pueden ser una verdadera pesadilla.

El boicot al grito de “comando loctite”

La llegada masiva de estos viajeros interesados en el final de la Champion League no solo subió la oferta de alquileres turísticos y los precios: también la tensión entre los vecinos de Madrid que están en contra de este modelo de negocio.

Los alquileres turísticos son un negocio de todo menos poco polémico; en grandes ciudades como Madrid y Barcelona tiene muchas oportunidades y, también, muchos detractores. Dicho esto, ha nacido una práctica entre las comunidades de vecinos de Madrid para dificultar o sabotear el desarrollo normal de este tipo de negocios: poner pegamento en las cajas de check-in automático.

Pero recapitulemos. Hay varias maneras de proporcionar un check-in automatizado, que no requiera la presencia del propietario y que pueda llevarse a cabo en cualquier momento. Una de ellas es la conocida caja de seguridad, en cuyo interior están las llaves del alquiler turístico en el que se van a alojar los huéspedes. Se abren mediante un código o aplicación de teléfono a la cual solo tiene acceso la persona que haya hecho la reserva.

Los vecinos de Madrid, aquellos cuyos edificios tienen uno o más alquileres turísticos, llevan tiempo denunciando la poca seguridad que este tipo de check-in automatizado supone. Letícia García, portavoz coordinadora vecinal de Madrid Centro, dice que con este método no puede comprobarse la identidad de quien accede al alojamiento. También señala que teniendo un nivel 4 de alerta terrorista, los vecinos están todavía más intranquilos. Con el aumento de alquileres turísticos debido a la Champion League, les preocupaba todo lo que el tipo de huéspedes que iba a venir supondría para los edificios con residentes.

¿El resultado? Crearon el hashtag #alertacandado, con el que la gente subía imágenes de cajas de seguridad y candados automáticos para que alguien pudiera ir y sabotearlo con pegamento evitando el acceso a las llaves. Este movimiento se ha adjudicado el nombre de “comando loctite”.

¿Qué pasará con todos esos nuevos alquileres turísticos que aparecieron para el fin de semana del 1 de junio? ¿Cumplían todos con las normativas del Plan Especial de Hospedaje? ¿Tendrán que buscar los propietarios otra manera de automatizar el check-in? Todo esto está por ver, sobre todo por el cambio de alcalde de la ciudad de Madrid, ya que fue Carmena quien impulsó esta nueva normativa. 


¿Preparado para recibir más reservas directas?

Sin gastos de configuración. Sin tarjeta de crédito. Sin obligaciones. Prueba Lodgify gratis 7 días.

Más artículos
Las reservas turísticas en España se disparan para el verano