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15 historias de terror en Airbnb que no creerás que son reales

15 historias de terror en Airbnb que no creerás que son reales

Gestionar un negocio de alquiler vacacional es una labor ajetreada, pero que puede llegar a ser de lo más gratificante. Para los anfitriones con más vocación, ver cómo los huéspedes dejan el alojamiento felices y con ganas de volver en el futuro puede llegar a ser tan satisfactorio o más que los ingresos obtenidos en el proceso.

Sin embargo, la otra cara de la moneda son los huéspedes conflictivos. Estas personas son el auténtico némesis del buen anfitrión, individuos que por muy bien que hagas tu trabajo siempre encontrarán una forma de causar problemas.

La buena noticia es que se trata de una minoría que, siguiendo unas pautas básicas, la mayoría de las veces se puede identificar antes de que tenga la oportunidad de causar estragos.

¿La mala? Los propietarios veteranos darán fe de que, por mucho empeño que le pongas, eventualmente acabarás teniendo alguna mala experiencia con tus inquilinos de Airbnb: se trata de una simple cuestión de números.


Eso sí, con un poco de suerte, ninguna será tan mala como las que te vamos a contar hoy. En Lodgify hemos recopilado las 15 peores experiencias de anfitriones en Airbnb, para que puedas conocerlas sin tener que vivirlas en tus carnes. Sigue leyendo para conocerlas.

1. El piso que se convirtió en un burdel

Una de las peores pesadillas para anfitriones se convirtió en realidad para María José, que aprendió por las malas a no fiarse de los huéspedes que piden realizar el pago fuera de la plataforma.

María José no hizo caso de sus instintos hasta que ya era demasiado tarde. Cuando entró a su propiedad tras la salida de los huéspedes, se encontró con botellas de champán vacías y preservativos usados tirados por el suelo. La habitación estaba hecha un desastre, pero ¿qué había pasado?

Los inquilinos del alojamiento resultaron ser un grupo de prostitutas de alto nivel, cuyo modus operandi consistía en utilizar apartamentos turísticos para ofrecer sus servicios. Al parecer, ¡estas personas ganaron casi 6.000 € durante su estancia de fin de semana!

2. El desastre de Año Nuevo

Cuando un grupo de treintañeros reservó el apartamento de Carlos para Año Nuevo, el anfitrión no se lo pensó dos veces y aceptó la reserva.

Pocas horas y muchas cervezas después, los vecinos llamaron a Carlos para decirle que se estaba celebrando una grandísima fiesta en su casa. Aparte de dejar un fuerte olor a marihuana, los “fiesteros” también levantaron el suelo y descolgaron un televisor de la pared.

3. “Trainspotting” versión española

Una propietaria decidió alquilar su apartamento en Ibiza durante diez días, con la intención de utilizar el dinero para pagar algunas deudas pendientes. Una vez finalizada la estancia, la anfitriona se acercó a revisar el alojamiento… ¡y se encontró con una estampa propia de la película de Danny Boyle!

El apartamento estaba hecho una porquería, con restos de drogas esparcidos en las mesas y por el suelo. Algunos objetos de valor habían desaparecido, la alfombra y el sofá habían sido utilizados como ceniceros y las toallas que quedaban estaban empapadas de sangre. ¡Arreglar el estropicio costó más de 12.000 €!

4. La “Experiencia de Airbnb” que salió mal

Las Experiencias de Airbnb son una de las novedades más recientes de la compañía de San Francisco, pero estamos seguros que en sus oficinas nadie esperaba que algunos las aprovechasen para organizar raves hasta pasado el amanecer.

La idea de las “experiencias musicales” de Airbnb es juntar a unas pocas personas en una casa  para que disfruten de actuaciones íntimas y exclusivas. Sin embargo, los protagonistas de esta historia decidieron hacer algo más serio…

Los organizadores llevaron un sistema de sonido profesional y pagaron a un portero para que revisara las entradas. El resultado: más de 200 personas apretujadas en un chalet de 140 m² hasta las ocho de la mañana.

Todo esto mientras el anfitrión del alojamiento estaba en Vietnam y no podía hacer nada para evitarlo…

5. Los hermanos infernales

Mariluz decidió alquilar su apartamento en Sevilla a dos hermanos holandeses que querían pasar el verano en el sur de España. La duración de la estancia acordada fue de seis semanas, y los huéspedes entraron al alojamiento sin problemas.

Todo parecía normal, hasta que éstos decidieron que no querían hacer el check-out.

El problema estaba en que la vivienda no estaba registrada como alojamiento turístico, por lo que a ojos de la ley los hermanos se encontraban en su domicilio habitual. Mariluz estaba en un problema: desalojarlos podría convertirse en una auténtica pesadilla.

Por suerte, la historia tuvo un final feliz: los hermanos se fueron a los dos meses y sin causar daños, en gran parte debido a la presión ejercida por los vecinos del apartamento de Mariluz.

6. El huésped chantajista

Aceptar reservas inmediatas en Airbnb puede ser una forma de quitarse trabajo de encima, pero no está exento de riesgo.

La protagonista de la siguiente historia es Irene, la propietaria de un alojamiento en Jerez de la Frontera que hasta entonces no había tenido nunca problemas en Airbnb. Sin embargo, un día Irene recibió una reserva inmediata de un huésped que no tenía reseñas. «No pasa nada, le daré un voto de confianza» – pensó.

El problema fue que el huésped nunca llegó a hospedarse, pero quienes sí lo hicieron fueron sus amigos. Este grupo de huéspedes infiltrados dejó la casa destrozada, llena de basura y con comida tirada por todos lados. ¡Incluso llegaron a robar botellas de alcohol!

Cuando Irene se enteró de lo ocurrido, inmediatamente anunció al huésped que no le devolvería el depósito de daños. ¿La respuesta del huésped? ¡Anunciar que dejaría críticas negativas sobre Irene y su alojamiento en todas partes si eso pasaba!

7. Los cazadores y el ciervo

La siguiente historia no es apta para estómagos sensibles. Antonio alquiló su casa rural a un grupo de cazadores y todo fue sin problemas, aparentemente. Sin embargo, tras unos días el propietario se pasó por la vivienda, en la cuál se encontró con un olor extremadamente desagradable.

Tras investigar qué podía estar causando aquel mal olor, Antonio se encontró con una sorpresa aún más desagradable: un ciervo muerto desde hace una semana, pudriéndose en la despensa.

8. El set de Resacón en Las Vegas

Julia pensó que el fin de semana de la Copa Davis podría ser una forma sencilla de ganar dinero con su apartamento en Madrid. Decidida a alquilarlo cuanto antes, subió un anuncio a Airbnb y aceptó una de las primeras reservas que le llegaron. ¿Cómo se portaron sus primeros huéspedes? Dejaron el apartamento peor que el set de Resacón en Las Vegas.

Los testigos afirmaron haber visto entrar en el piso a alrededor de 60 personas, el anfitrión encontró colillas de cigarrillos por todo el comedor, había basura tirada por todas partes ¡y el televisor había desaparecido!

9. La brigada de demolición

La razón por la que la gente sigue organizando fiestas en apartamentos ajenos alquilados en Airbnb es tan simple como que no quieren destrozar la suya propia. Desafortunadamente, esto es lo que les pasó a Clara y Fernando cuando alquilaron su propiedad de lujo a través de Airbnb.

La policía llegó a decir que nunca antes habían visto una casa tan destrozada, como si hubiese pasado “una brigada de demolición” por la propiedad. Había comida por todas partes, los huéspedes habían orinado fuera del baño y los muebles estaban totalmente destruidos.

Uno de los agentes describió el episodio como una “orgía inducida por drogas”, y estimó el valor de los daños en unos 55.000€.

10. La casa en llamas

La mayoría de estas historias están narradas desde el punto de vista del anfitrión. Sin embargo, esta historia de terror viene de un antiguo empleado de Airbnb, que compartió su experiencia en Reddit:

“Por aquel entonces trabajaba en el departamento de atención al cliente de Airbnb. Una noche, a las cuatro de la mañana, recibí una llamada de un huésped diciendo que el alojamiento que había alquilado estaba en llamas. Veinte minutos después, recibí otra llamada de un anfitrión diciendo que su huésped había incendiado su apartamento. No era mi trabajo investigar quién decía la verdad, de quién era la culpa o qué había pasado en realidad. Aunque una cosa sí era cierta; el apartamento se redujo a cenizas.”

Nota a cualquier huésped que esté leyendo esto: el equipo de Atención al cliente de Airbnb no es el departamento de bomberos. Llama siempre a los servicios de emergencia si el apartamento en el que estás se ha incendiado.

11. Las ventanas no son puertas

Todos queremos que nuestros huéspedes se sientan como en casa, aunque quizás no tanto como para que entren por la ventana. Sin embargo, esto es lo que le pasó a Juan, un anfitrión que sin querer aceptó dos reservas para las mismas fechas.

Busted window Airbnb

Cuando el huésped llegó a la propiedad y se la encontró cerrada, no se le ocurrió otra cosa que entrar por una ventana que estaba abierta, momento en el que se encontró a otro viajero “disfrutando” de su estancia.

Son los peligros de tener tu alojamiento publicado en varios sitios a la vez… salvo si utilizas un software que te permita sincronizar tus anuncios y reservas en plataformas de internet de forma instantánea. ¡Evita ser protagonista de una historia de terror como esta con el channel manager para alquileres vacacionales de Lodgify!

12. El Airbnb que no era un Airbnb

Ya hemos comentado antes que ser anfitrión puede ser muy gratificante. Conocer a gente de todo el mundo y compartir historias con ellos hace que el trabajo merezca la pena, pero ¿qué pasa si nunca pusiste tu alojamiento en Airbnb?

Horror stories Airbnb

Esto es justo lo que le pasó al propietario de una casa que un día descubrió que su propiedad estaba anunciada en Airbnb… ¡cuando él ni siquiera se había creado una cuenta!

Ni siquiera es que esta persona tuviese el inmueble anunciado en otros portales. No, se trataba simplemente de su vivienda, pero alguien encontró las fotos en un foro de Internet y decidió utilizarlas para estafar a viajeros. ¡Imagínate encontrarte con alguien entrando en tu casa porque piensa que es su alojamiento!

13. Crimen y castigo

Después de estar todo el día de viaje, lo único que quieres es llegar a tu alojamiento sin problemas. A todos nos ha pasado alguna vez llegar a nuestro destino cargados de equipaje y hechos polvo, sólo para encontrarnos con que tenemos que esperar para entrar en el alojamiento.

En esta historia verás que lo que para la mayoría es molesto, para algunos es directamente insoportable.

Un huésped llegó a su alojamiento en Galicia durante un día particularmente lluvioso, sólo para descubrir que faltaba la llave. Tras varias idas y venidas con el propietario para encontrar una solución, el huésped insistió en que encontraría una manera de entrar en la propiedad y colgó.

Airbnb nightmare stories

¿Qué hizo el huésped? Ni más ni menos que romper el cristal de la puerta trasera de una pedrada, para poder entrar en la casa. Una vez dentro, y en un aparente ataque de civismo,  el huésped se ofreció a pagar la sustitución del cristal de la puerta y a cubrir el hueco con plástico hasta que llegara el nuevo cristal. ¡Una historia de terror con final (medio) feliz!

14. El huésped paranoico

El anfitrión de la propiedad suele ser el que está más preocupado cuando acoge a huéspedes en su alojamiento. Sin embargo, en algunos casos ocurre justamente lo contrario.

Airbnb horror stories reddit

Francisco nos cuenta la historia de un huésped obsesionado con que el alojamiento tenía cámaras ocultas. El individuo se dedicó a “desmontar y comprobar las lámparas, los marcos de los cuadros, los botiquines y los mandos a distancia en busca de dispositivos de espionaje. Además, quitó las plantas de sus macetas, tapó los detectores de humo, escondió todos los imanes de la nevera y, finalmente, destruyó su propio teléfono móvil”.

¡Tiembla, Mark Zuckerberg!

15. El crimen del dulce de leche

De vez en cuando, los huéspedes se olvidan de cosas cuando se marchan del alojamiento, pero lo que no es muy común es que dejen todo cubierto de dulce de leche.

Airbnb guest personal food

Sin embargo, eso es lo que le ocurrió a Lucía, que al llegar a la casa se encontró con esta crema en los lugares más insospechados: los pomos de las puertas, el grifo del fregadero, las rejillas del aire acondicionado, las paredes del horno…

La propietaria de este alojamiento estuvo encontrando durante semanas dulce de leche por todos los recovecos de la casa.


Propietarios, no dejéis que unas cuantas historias de terror os disuadan de alquilar vuestros apartamentos. Al final del día, estas malas experiencias con Airbnb representan un pequeñísimo porcentaje de todas las estancias, y la mayoría de huéspedes son personas limpias y educadas.

¿Conoces alguna otra historia de terror? ¡Nos encantaría leerla en los comentarios!


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Mostrar Comentarios (4)
  1. Yo rento a través de la plataforma Airbnb, una vez me llegó una reserva de última hora, y la acepté, era una pareja de extranjeros, los atendí muy bien les ofrecí café cuando llegaron, y los dejé organizados, cuando salieron dejaron olvidado el pasaporte y puse todo mi empeño en poder devolverselo ya que iban a viajar. total una vez que salieron me dieron la peor calificación, y solicitaron la devolución de la mitad del dinero de la reserva,y para eso mandaron una cantidad de fotos, de unas hormigas, que no se de dónde las sacaron, una pequeña mancha en el techo del baño que a pesar de haber reparado y pintado se veía un poco, en fin se portaron horrible.yo perdí dinero y quedé con la mala calificación, me pareció muy bajo de su parte.
    Es la peor experiencia que he tenido con huéspedes.. yo personalmente recibo a mis huéspedes amo mi trabajo y me encargo de que el cliente quede satisfecho

  2. Y cuando es al revés no teneis historias? Casas sucias cuando llegas, propietarios cotillas o que entran sin avisar o que tocan tus cosas o que intentan ligar? Porque haberlas haylas.

    1. Hola Jose,

      ¡Gracias por tu comentario! 🙂

      Tienes toda la razón en que también hay unos cuantos casos de anfitriones poco profesionales. Sin embargo, dado que nuestro blog está enfocado a los propietarios y gestores de alquileres vacacionales, nos ha parecido más interesante escribir el artículo desde su punto de vista.

      Dicho esto, creo que la idea es bastante buena. ¡Nos la guardamos para el futuro!

      Un saludo,
      André

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